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Un hombre en las viñas hablò, en agonía, al oido de Marcela. Antes de morir, le revelò su secreto: -La uva-le susurrò-està hecha de vino. Marcela Pèrez Silva me lo contò y yo pensè: Si la uva està hecha de vino quizà nosotros somos la palabra que cuenta lo que somos. El libro de los Abrazos(Eduardo Galeano)
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martedì 23 agosto 2011

Turn away, run away, turn away.

Hablar con un viejo amigo
y descubrirlo fumándose canicas de veneno
en papel de plata como si fueran bolitas de azúcar,
y sentir naúseas.


Dice que a veces le visita un pájaro azul,
que le da consejos mientras descansa en sábanas de seda,
que le besan sirenas, a veces, y le insuflan aire.
Que cae pero ligero como una pluma,
y nada puede hacerle daño.




Blockhead - The Music Scene from Ninja Tune on Vimeo.



Y ya no escuchas más y piensas para ti,
Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo.


Oir la necesidad
de hacer palanca y encontrarlo,
como si fuera una fruta cayendo del árbol,
o como si te cagara una gaviota,
o fuera la bendición del Nirvana derramándosete encima.


Aunque de vez en cuando me miro,
y estoy allí,
cogiendo la mochila del paracaídas
saludando rápidamente
y saltando al asfalto,
y mientras
que viene el vacío al caer,


 pensando,
me voy, me doy la vuelta,
me voy, me doy la vuelta.


Si eso, encontrar cuanto antes,
Paz.

giovedì 13 maggio 2010

De Cuatro Caminos al Cielo

Tenìa 22 años cuando te encontré y tù tenìas 44, y era capicùa tambièn la necesidad de necesitarse.


Tù le dabas de comer a las bestias
y el whisky de noche a marqueses con pajarita,que cuando entraban las damas del puticlub de abajo a... guapo hazme el cafè!, abrian el periòdico para: -dicen que un àngel ha caido del cielo de Madrid hoy no sabìa que hubiera sido en el barrio-.

Digamos que la vida era difìcil para los pàjaros de sombra, serà por eso que al toque de corneta te abrigabas en las luces de colores de las tragaperras, y el crujir de las monedas que pasaban una a una por la garganta esa tuya. tiiiiiic, plin! Creo que fue asì como yo aprendì a vigilar en obsesivo control la màquina de tu nuez de garòfano.

Tu boca era la lìnea entera de los recuerdos de 80 historias negras, y desde la primera hasta que se liaron en un complicado ser tu mismo, me las contabas desde arriba hasta abajo y dadas la vuelta, en un hacer el amor, que màs que de amor, amaba de sexo.

Què segura protecciòn cuando me llevabas recorriendo el todo de las cosas malas. Cuando tendìas la ropa de una familia entera de artista sin puesto, cuando nos preparabas de comer hurtos de primera clase, cuando enseñabas a defenderse a las pulgas y a los perros.

El dìa en que, pasaje al estado de locura, anudaste todas las sàbanas y desnudo en el grito: Rapunzel tirame las trenzas que debo escapar por el patio, te dejaste a la noche frìa,
te mirè el negro de los ojos y me preguntè que extraño compendio de flores destiladas tendrìas por dentro.

El amor era tan fuerte.
Tanto
que al final fue a darse de golpes contra las charcas de arena,
demasiado fango seria, demasiado amor de barra, demasiadas lunas llenas.